8/3/26

La gran vaca sagrada de Occidente


Ese falso dios que promete la vida aquellos que sacrifica la suya a cambio de un plato de lentejas ajeno al sudor propio. Probablemente casi nadie se percata de la fuerte relación entre natalidad y sistema de pensiones universal, la mayor estafa de egipcia de la historia.

Naturalmente a todos nos gusta tener la tranquilidad de que en nuestra vejez no nos faltara de nada, pero parte de ciertos paradigmas falsos, que condiciona brutalmente el desarrollo natural de las sociedades donde este modelo retributivo se aplica, donde en resumidas es canibalismo de los jóvenes y por nacer ... La solidaridad Bommer es bien conocida por nosotros los millennials ...

Así que hagamos un cálculo realista,

Si una pareja cría a 3 hijos y el vecino cría 0  ¿Adivina quien va pagar la vejez de este, además de la tuya claro ?

Mientras tanto, tú sigues pagando impuestos, más gastos escolares, ropa, comida, vacunas (si eres masoca), y un largo etcétera, de la vaca lola tiene cuernos y cola ...

Pero en cambio ese vecino "solidario" que tiene 0 hijos, vive tranquilo, con más ahorro, más ocio, y la misma pensión que tú. Es más "él contribuye más a la sociedad" porque trabajo más tiempo, sin bajas de paternidad etc... Gran mentira que cuela al género mayoritario, el cual se infravalora su aporte maternal en la sociedad.

Solo mediante la pensión universal  ajena a la los vástagos se mata la natalidad. No la ideología ni lavado de cerebro de netflix y género fluido,  "ayudan" pero literalmente las pensiones son incentivos económicos invertidos.

Este cáncer incuestionable, es que no solo no recompensa la fecundidad, la penaliza activamente, hace que cada hijo sea una carga y que cada viejo sin hijos un privilegiado votante a cuidar, ingeniería demográfica encubierta complementada con el terrorismo urbano (tu piso 30 m2).

Ahora bien, este método se diseñó claramente para reducir la población de un determinado tipo de personas, las cuales deben ser ahogadas en las arenas de egipto, naturalmente esta "vaca sagrada" desconecta la reproducción de la supervivencia, reemplazar el vínculo sangre-futuro por un contrato con el Estado, el cual se mueven en función de las necesidades del grupo mayoritario de votantes (Viej@s). Pero no es nuevo en la torah nos lo cuenta:

 Un día, Jacob estaba cocinando un guiso, cuando Esaú regresó del campo, agotado.
 Y Esaú dijo a Jacob: “Dame, por favor, de ese rojo, ese guiso rojo, porque estoy desfallecido.”
Por eso lo llamaron Edom (rojo).
 Pero Jacob respondió: “Véndeme primero tu primogenitura.”
 Entonces Esaú dijo: “Mira, estoy a punto de morir. ¿De qué me sirve la primogenitura?”
Y Jacob dijo: “Júramelo ahora.”
Y se lo juró, y vendió su primogenitura a Jacob.
 Entonces Jacob dio a Esaú pan y guiso de lentejas. Comió, bebió, se levantó y se fue.

Así despreció Esaú la primogenitura, por la promesa material del hoy.


Esto mata civilizaciones, literalmente.

Paradójicamente, nuestros hijos ya nos pertenecen, son propiedad del estado ya que nacen con una deuda "hacia alguien" que ni sabe quién es, ni conocerá ... Pero eh, tus lágrimas y sudores presentes son las promesas de pensión del mañana... Sin olvidar que si te quejas, eres un radical, extremista, anarcocapitalista, ultra, nazi, fascista, radical, what ever... Un Bad boy, mientras que quien te escribe debe ser el hermano gemelo de Satanás, 666...


 

Muerte a la vaca sagrada egipcia


Una vez comprendido el problema principal de la natalidad, se debe reconvertir en uno realmente justo acorde al esfuerzo aplicado, donde:
  • Cada hijo nacido cuente como capital humano aportado.

  • El número de hijos modifique tu jubilación.

  • El sistema deje de premiar al que no sembró nada y literalmente penalizarlo (Subvencionadas al prójimo)

  • Y la vejez vuelva a depender, al menos en parte, de lo que sembraste.


"Con el sudor de tu rostro comerás el pan…" (Bereshit 3:19)
— Y no del sudor ajeno.
Porque el pan sin esfuerzo,
el hijo sin linaje,
y la pensión sin descendencia
son formas sofisticadas de robo.


"Con dolor darás a luz los hijos…" (Bereshit 3:16)
— Pero ahora no quieres parir.
Ni sentir. Ni transmitir.
Y al renunciar al dolor, renuncias al fruto.
Al renunciar al fruto, renuncias al futuro.


Lamentablemente en Occidente hemos vendido la primogenitura por un guiso rojo que ni cocinamosHemos dejado que el Estado convierta nuestros hijos en garantía de vida a otros.


VIVA LA VIDA, CARALLO!





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