Las leyes noájidas no son entregadas a Noah como propiamente se pudiera pensar, ni tampoco aparecen en la Torah propiamente dichas, luego ¿que son? Son producto de interpretaciones rabínicas posteriores, lecturas indirectas del Génesis, además del desarrollo legal en el Talmud, especialmente en Sanedrín 56a–59a, convirtiéndose estas en las llamadas, Sheva Mitzvot Bnei Noaj. La lógica tras estas es que:
“Antes del Sinaí ya existía un mínimo moral universal, porque si no, el mundo sería Sodoma permanente.”


