"La sangre de tu hermano clama a Mí desde la tierra."
(Bereshit / Génesis 4:10)
I. Caín, Abel y la ciudad fundada sobre sangre
Todo comienza con un asesinato. No uno cualquiera, sino el primero. Caín mata a Hebel, y el mundo no vuelve a ser el mismo.
No hay todavía ejércitos, como tampoco hay ciudades, ni propiedad privada establecida... pero ya había sangre sobre la tierra. Y es tras este acto que Caín construyó una ciudad. No antes. La ciudad no nace del comercio, ni por amor, ni pacto Divino. La ciudad nace como purga y como protección. Se construye como fortaleza emocional, como mecanismo de control, como refugio del alma perseguida. La primera ciudad no se llama Jerusalén (Luz de paz). Es Janój y está fundada por un asesino en fugitivo.
"Y conoció Caín a su mujer... y edificó una ciudad y llamó el nombre de la ciudad como el nombre de su hijo, Janój."
(Bereshit / Génesis 4:17)


