Lamentablemente, hoy para muchas mujeres la cosa está difícil... Encontrar un hombre digno se ha convertido en una tarea ardua, casi mítica. Y mientras buscan, sacrifican sus mejores años en una carrera, en un servicio a un hombre que nunca les va a devolver nada solo salario con suerte. Ni tiempo, ni alma, ni legado, eso que no se comprar.
Porque los ovarios no esperan y a los 45, se acaba el juego. ¿No?
Entonces, ¿cuál es el problema? Los Hombrecitos, porque ya no quedan hombres.


