25/3/26

Israel, El Brazo derecho del mundo!



Ofensiva de Occidente

Una de las paradojas más curiosas de nuestro tiempo presente es que la mentalidad cristiana ha terminado por convertirse en uno de los principales problemas de Occidente.

Porque hoy esa misma civilización vive atrapada en una moral que le exige poner la otra mejilla incluso cuando el golpe es evidente, siendo la autodefensa un pecado teológico.

22/3/26

El proceso de Israelita a Judío, De la Alta Astrología al Rabinato



Aquí adentramos en un tema difícil que la gran mayoría de judíos no va a admitir de buena gana, por razones prácticas y políticas. Pero es una verdad como el beit Hamikdash. Por eso debo definir primero el cuento pedagógico, para poder entender el lío teológico actual que se resume en algo biológico que estéticamente algunos quieren responder fácilmente los del club de la esvástica.

Para ello vamos con un supuesto ahistórico que explica el "proceso de Israelita a Judío":

15/3/26

Sangre y Hormigón: Las Consecuencias Espirituales de Matar y cómo Redimir la muerte


                "La sangre de tu hermano clama a Mí desde la tierra." 

                                        (Bereshit / Génesis 4:10)


 I. Caín, Abel y la ciudad fundada sobre sangre

Todo comienza con un asesinato. No uno cualquiera, sino el primero. Caín mata a Hebel, y el mundo no vuelve a ser el mismo.

No hay todavía ejércitos, como tampoco hay ciudades, ni propiedad privada establecida... pero ya había sangre sobre la tierra. Y es tras este acto que Caín construyó una ciudad. No antes. La ciudad no nace del comercio, ni por amor, ni pacto Divino. La ciudad nace como purga y como protección. Se construye como fortaleza emocional, como mecanismo de control, como refugio del alma perseguida. La primera ciudad no se llama Jerusalén (Luz de paz). Es Janój y está fundada por un asesino en fugitivo.

 "Y conoció Caín a su mujer... y edificó una ciudad y llamó el nombre de la ciudad como el nombre de su hijo, Janój."

                                                                (Bereshit / Génesis 4:17)