Lamentablemente para muchas personas la identidad de Europa está limitada a cierto periodo histórico, donde el nacionalismo o el imperialismo temporal de X territorio determina aquello que llamamos Patria, pero paradójicamente, más que nunca no hay PATRIA. Porque ya no quedan Patriarcas, Padres que lideran familias.
Más que nunca hacen falta Patriarcas que enseñan los fundamentos Espirituales del mundo, esos que cualquier nativo de la casa 9 astrológicamente conocen bien, porque la sabiduría tiene un lugar en el cielo para que surja en la tierra. Por eso, más que nunca en el caos sexual y moral de la ex-civilización occidental es más evidente que necesita cimentación nueva. Ya que la vieja idolatría donde cualquier dios valen frente al verdadero es la clave de la democracia que naturalmente degenera, por inercia de masas.
Las leyes de los hombres cambian con el tiempo; la de Hashem es perpetua. Los tránsitos astrológicos no dictan la Ley, sino que reflejan los ritmos a través de los cuales esa Ley se manifiesta en el mundo. La alineación de tiempo hombre y espacio es brutal para aquellos expertos en astrología vertical, la del Teli.
Luego que nos lleva este tiempo; que reclama la vuelta a la identidad REAL a las raíces más puras que fundaron lo que hoy llamamos civilización, porque esta necesita cimientos (Torah), pilares (Jueces) y muros de carga (Maestros) para construir un tipo de Hombre que se libera de la esclavitud astrológica, algo muy difícil de lograr individualmente, pero considero que se llegó al punto de madurez para lograr una humanidad acorde al Edén.
Una donde ya no sufre de sudor en la frente para lograr el Pan y la mayoría deja de padecer la angustia del parto que se convierte en gozo y empoderamiento es saber que podéis refinar el alma humana del mañana, que no las del ayer. Luego más que nunca el hombre debe conocer bien su carta natal para poder lograr romper las maldiciones de sus generaciones anteriores, las cuales tienen el mérito de llevarle al punto de despertar de no retorno, porque comprender la estructura astral que nos condiciona no elimina la responsabilidad; la intensifica. El mapa no miente, es necesario buenos Capataces para interpretarlo correctamente.
Evidentemente casi nadie tiene una carta natal "perfecta" o idílica, siempre hay zonas a equilibrar porque en el propio universo no hay paz entre las estrellas, el propio Sol de consciencia trata de imponerse para refinar el cuerpo de Adán, la humanidad que ya pagó tributo de lágrimas y sudor por una ruptura prematura del orden, cuando el deseo se impuso al tiempo y a la ley.
Así es que las personas con gran poder económico necesitan ser guiadas por personas de gran poder espiritual la cual renuncia al materialismo a cambio de ser casta sacerdotal, habló claramente de los levitas. La función ritual implica un fuerte conocimiento de la Torah física, el propio cielo que se oculta bajo el Sefer Torah.
¿Qué precio tiene el amor de un hijo a su padre? ¿Qué precio tiene una pareja feliz? ¿Qué precio tiene ser generoso y optimista? ¿Acaso nuestros hijos están totalmente sometidos al destino astral? No. Pero tampoco nacen en un vacío. Hay momentos en que el clima del cielo refleja tensiones profundas en el ámbito familiar y generacional; concebir vida en esos periodos exige mayor conciencia y alineación interior.
La serpiente astral juega contra el hombre para que se duerma no para que quienes tiene los ojos despiertos compartan la verdad de su veneno y que las personas busquen el medicamento que acaba con ella. No es sorpresa que el símbolo original fuera la serpiente de cobre elevada sobre un báculo, la Nehushtán (נְחֻשְׁתָּן): no para adorarla, sino para recordar que el veneno se vence elevando la mirada.
En el momento que los hombres poderosos, reyes y príncipes del mundo entienden que es hora de dejar de robar el sudor de la frente y empezar a ser Patriarcas de Hombres que despiertan del engaño astrológico, la falsedad democrática y del Sacrificio fiscal sin sentido ni propósito, pueden por fin aceptar que la paz mundial es posible para aquellos que sobrevivan al mundo que emerge inminentemente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario