Sin duda, la gran virtud de internet es que generó la unidad del ser humano casi total mediante el fuego de la electricidad. Es una fuerza que homogeneiza rápidamente a las almas, creando una cultura global y a la vez particular. Porque la particularidad de las culturas es la belleza que ofrecen, siendo esta definida por la RAE, arte:
talento, genio, facultad, aptitud, condición, disposición, inspiración, afición, vocación, destreza, habilidad, práctica, experiencia, maestría, primor, oficio, industria
Por ello, el silencio global —sea por censura o por inacción— va acompañado de la debilidad del cerebro creativo. La imaginación se vuelve cada vez más difícil de encontrar, como observó el escritor Stephen King. El pensamiento exclusivo, el estilo particular, las maneras de singularidad del alma y de su auto-desarrollo son cada vez más raros de hallar.
La tecnología e internet fuerzan a las personas a juntarse y a la vez a separarse. A pesar de que las condiciones de vida mundiales cada vez son más similares exteriormente, las diferencias espirituales verticales son claves invisibles que definen la capacidad de imaginar: el arte que distingue al orador con voluntad de aquellos que siguen la corriente.
Esa corriente ese baile de los astros que ascienden en forma de espiral, emulado también por nuestro ADN. Saber cómo girar el torno para moldear las vasijas que materializan el futuro es determinante para la humanidad. Quizás similar a una Gattaca versión hebraica.
Frente a ello, la edificación de los canteros de Babel únicamente asciende proporcionalmente a la civilización canibalizada en nombre de la igualdad. Los hijos de Cam, allí donde son invitados, olvidan su origen y cumplen su función como los tiránidos de Warhammer.
Es por ello que cada identidad se origina en un Patriarca que pone la semilla que dará fruto en un pilar (columna dejet) de identidad. De ser una familia se transforma en tribu, luego en dinastía, y finalmente en nación. La estabilidad y continuidad a través de la (Maat Daat) la Justicia es clave para el crecimiento de este pilar mágico. Como la serpiente de Moshe que se transforma y vence a los otros pilares-serpientes egipcios. La buena intención y el deseo sincero, escritos en texto, son prueba fehaciente de la buena voluntad, la cual pervive en el tiempo.
En cambio, el pueblo judío es una construcción que requiere de un determinado tipo de alma: la israelita. Estas son las chispas de Hevel/Abel desparramadas que deben ser unidas a YHVH para lograr la palabra Levi, sacerdote. Pero es Caín, el homicida, quien trabajando redime su crimen a ojos de Hashem, que vio su ofrenda de lino como inapropiada; para un hombre de tal grandeza. Luego, en su vagabundeo por el mundo, creó ciudades y transformó las almas atrapadas que esperan el momento de poder crear algo nuevo, de recibir un upgrade espiritual. Véase piedra, planta o animal, siendo el hombre la culminación divina.
La rueda de la reencarnación es la forma de construir este mundo. La muerte es lo mismo que la puesta de sol: solo te toca esperar que vuelva a amanecer. Nueve meses, o diez en casos pecaminosos.
Si bien el lugar de esa chispa determina la función de esa alma en el mundo, como explica Jaim Vital en el libro Las puertas de las reencarnaciones, esto se observa en las casas natales donde se vive la aventura. Véase Medio Cielo, casa 8...

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