Francamente uno de los símbolos más evidente de la decadencia de Occidente, es la obsesión de plantar árboles. Como si plantar un pino fuera un acto moral, o revolucionario... En todo caso, es contra la vida.
Si bien un árbol, por su longevidad implica cierta trascendencia y ahora que llega el cumpleaños de todos (Tu Bishvat) estes es bueno entender el valor en su justa medida. Porque yo he plantado pinos, trasplantado, injertado a golpe de machetazo y motosierra. Esta última herramienta post-fascista, es el himno de la alegría tan poco ecológico y sostenible que solo alguien de extrema derecha puede usar ... Porque da trabajo no paguita.
Recuerdo hace 20 años plantar un pino con mi padre en la finca, sin duda "nada especial ni ecológico, ni redimir pecados imaginarios" El primero de muchos; sin más. Trabajo y enseñanza, cero mística, intimidad patriarcal. Pero hoy, el fenómeno de plantar un pino por cada like, es otra cosa bien siniestra, es idolatría, algo más relacionado con los falsos dioses mencionados por la Torah. Esas Asherot Sagradas donde se reunían los paganos para fornicar o profanar nombres de Dios, en la orgía ritual de bosque ... Ayer Rameria, en tiempos de mi padre romería y hoy festival internacional de la paz, siendo la muerte inseminal protagonista de tal genocidio al son del musical.
Poco o nada tiene que ver el rugido de la motosierra…Ese sonido brutal, masculino, viril. Esta que sin excusas penetra la madera como la verdad atraviesa la fantasía.
La motosierra no pide perdón, no recicla, no posa, no agrada. Al igual que mis ideas que solo dan respuestas a las necesidades del momento. Por eso molesta. Porque corta donde más duele: en la culpa impostada del que no construye nada pero exige respeto, admiración, like...
La motosierra huele a trabajo real, a bosque limpio, a leña apilada para el invierno y no a pancarta subvencionada por Soros.
En un mundo que se vacía a grandes pasos, por causa de una moralidad de Culpa y autodio, el ver como el Árbol Sagrado es el último dios que se pueden permitir los ateos post-cristianos contemporáneos Occidentales, patético. Encuentro sumamente paradójico que "pegue duro" en la izquierda plantar árboles autóctonos pero importan natalidad como imperativo moral, ya que su color blanco de piel es delito. Porque es de Fascista tener hijos!
La fascinación que ejercen los árboles, siendo el símbolos espiritual del bien y el mal, es como este reaparece como culto en aquellos que no tienen hijos. Porque tenerlos implicaría esfuerzo, sacrificio, entrega y devoción... Además lo más importante haber sido juzgado por una mujer y tener el "voto de aprobado" como hombre. Ese filtro darwiniano es clave para distinguir quien es parte del problema y quien es parte de la solución de Occidente. Mucho nacionalismo y amor a la patria pero cero retoños en casa y mucho sembrado... Tumbas que hablan!
Evidentemente hoy quienes son paseados por sus amos caninos no son objeto de mi voz, pero son síntomas teológicos muy graves que llegan al fin de una civilización. La cual considera montar un vivero un Beit Hamikdash verde cuando hasta no hace tanto tiempo, todos plantamos árboles para encender la chimenea de aquí a unos años a nuestros hijos. ¿Entonces para quien plantan árboles estos ecologistas?
Feliz dia de los árboles, Tu Bishvat
“No hay redención sin destrucción de los falsos altares.”
—Zóhar, Vaerá 2:25a

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