1/5/26

Cuando el 3 templo se convirtió en el 3 Reich

 






Uno de los mayores puntos de inflexión en la historia del pueblo de Israel se encuentra en el período de entreguerras: la decadencia de las sociedades tradicionales monárquicas, el despertar de las masas reclamando justicia social y un caos astral incubado desde hacía décadas, véase Plutón en Aries y la antesala de la Segunda Guerra.

En ese tiempo, los enemigos espirituales de Israel justificaban la pauperización, la vida dura y el analfabetismo con el mismo cinismo que hoy: “hay que pagar las pensiones de nuestros viejos nobles; luego no tendrás nada y serás feliz”.



Esa agitación espiritual se expresó en todos los campos: desde los modernismos hasta el realismo socialista que tanto admiro, con su modelo concreto frente al arte amorfo actual. El estilo greco-romano–nazifascista–stalinista, centrado en la representación de lo ejemplar, frente al relativismo donde todo es modelo y nada lo es.


Siempre me resultó curioso cómo se separa a intelectuales de políticos para narrar la historia, convirtiendo a unos en “buenos” y a otros en “malos” según la conveniencia del vencedor. En este caso, nosotros los judíos somos quienes contamos el gran relato (Judá vs Iosef). Personalmente, puedo leer tanto a Alfred Rosenberg (El mito del siglo XX) como a Friedrich Engels (La familia, la propiedad y el Estado) sin que me explote la cabeza: ambos ofrecen nexos olvidados entre semitas y arios que los vencedores prefirieron ignorar.


Aquí surgen preguntas que nadie supo responder en aquel momento: ¿Quién es judío? ¿Qué te hace judío? ¿Es la estética reflejo del alma? ¿Dónde deben vivir los judíos? ¿Tenemos demasiado poder o somos insignificantes? ¿O acaso los “cristianos” son en parte Israel?  Muchas preguntas que ningún Gran Rabino del momento o cualquiera con consciencia de lo que se venía a Azkeland supo responder correctamente en su momento, cuando era en realidad vergüenza e indiferencia del sufrimiento del prójimo... 

Esto explica porque algunos de mis correligionarios acabaron de vacaciones en archipiélago Gulag, donde jamás fueron liberados, solo olvidados allí, mientras que otros mas cercanos se fueron de Tour en tren al Sur de Polonia, con billete solo de Ida...


Ahora bien también hoy vivimos “idas de olla” similares: grandes cambios que exigen respuestas espirituales, y la única cura es mirar a la serpiente de cobre de Moshe, símbolo judío por excelencia… olvidado por sabios y vulgo por igual.


Tras la guerra y la devastación de Europa, se inventó un relato que otorgó a Israel un Lebensraum: un Estado socialista, ateo pero étnico, apadrinado por la URSS, que siempre ha considerado a Israel parte de su identidad (1/3 es de origen ruso hoy). Mientras que Francia y Reino Unido, son ajenos al proceso de Moshe, estos permitieron liberar a sus “israelitas” para hacerlos “israelíes”, pero no “judíos” en el sentido bíblico. Luego el problema que padece el estado Israeli es similar a cualquiera estado Cristiano de exOccidente, por eso hoy la mitad del país actual no es hebreo, pero algo es algo. Aunque es mejor hacer bien las cosas para no tener que repetirlo, después...


Consecuentemente, la culpa alemana se convirtió en piedra fundacional del Estado Israelí, pero también infectó a otras naciones de origen israelita cristianizado, que reavivaron su odio al semita por cualquier motivo: rubio, moreno, rico o pobre. El virus alcanzó por igual a Esav e Ishmael, que tarde o temprano reconocerán nuestra misióntras pasar por Guehinom.


Israel sufrió como ningún otro en el conflicto, y su nivel espiritual se midió por la calidad del dolor individual. Esa sangre y lágrimas parieron al Estado sionista, que solo puede “crecer” alimentándose de más sangre y lágrimas para lograr una paz temporal. Ya que Esav no quiere paz: quiere sumisión y disolución, para borrar toda memoria de su manto rojo cargado de sangre.

En la posguerra, cada facción del mismo Egipto intentó neutralizar a la otra, cayendo ambas en el mismo vertedero de la idolatría: Mamon para el liberal, Idolatría del Gran Camarada para el comunista. Hashem quedó reducido a un asunto privado, digno de olvido. Por eso los conflictos étnicos en el Goshen, hoy llamado Europa no cesan de crecer: cristianos y mahometanos enfrentados, y elites lucrándose del caos de la inmigración ilegal para que nadie se percate de que viven en Egipto.


El sistema de la Torah no es una utopía:


– Tierra familiar inalienable, devuelta cada jubileo (50 años).
– Cancelación de deudas cada 7 años.
– Prohibición de usura entre hermanos.
– Justicia en manos de jueces temerosos de Dios.

Pero hoy, en un mundo automatizado, cualquier actividad sin tikún se consume rápido, y las funciones asignadas por la IA se convierten en idolatría tecnológica. La rebelión de las máquinas es el futuro becerro de oro, predecible.

Ignorancia, incomprensión e Insolencia, son adjetivos que definen a mi opuesto en mi carta natal; mazal, en la casa de la Patria querida. La cual me permite ver las capas que oculta la verdad del trabajo que nos hace libre y del Ciclón espiritual que transforma la derrota en una victoria total, porque ciertamente ganamos la guerra pero la batalla Real se encuentra dentro del Corazón del Templo, en donde alguien hizo una petición y esta se cumplió. 

Eliminado el pecado del mundo, la luz podrá inundar a Israel y a los justos noájidas que queden, para que vean el pasado sin miedo. El gran reset nos llevará al punto de inicio… donde todo comienza de nuevo.

Amen, ejaddddddd




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