¿Por qué, Hashem, rechazas mi alma? ¿Por qué escondes Tu rostro de mí?"
Tehilim 88-14
A lo largo de mi vida he visto el mismo patrón repetirse una y otra vez. El doble rasero y el modo de actuar tanto de la derecha como de la izquierda resulta curioso.Véase el "No a la guerra" que aparecía cuando Estados Unidos/Occidente atacaba a determinado país, pero cuando ese mismo país atacaba a Israel nadie protestaba con el mismo entusiasmo... Es más sólo cuando Israel se defiende surgen repentinamente los defensores de la paz. Ahí se percibe una doble vara de medir difícil de ignorar, como otras muchas tantas.
Existe además una fascinación permanente ideológica/teológica por cualquier régimen perdido de la mano de Dios. Siempre aparece alguien diciendo: "esta es la alternativa", "esta es la solución", "esta es la tercera vía"... Los kurdos; como ejemplo del momento, son maravillosos en la medida en que sean kurdos libertarios, comunistas, feministas o cualquier otra etiqueta útil para la narrativa para el caso. Si mañana dejarán de encajar en ella, dejarían de ser interesantes. La simpatía suele depender más del relato que del pueblo real, véase el presidente de Siria actual, Al golani..
Naturalmente existen afinidades, simpatías y atracciones legítimas. Algunas tendrán que ver con el Tikún, otras con afinidades culturales o incluso físicas. Pero resulta curioso observar la fascinación por países lejanos acompañada de una crítica feroz hacia los cercanos. Como si Charo™ no existiera fuera de España o como si Manolo no pudiera llamarse Mohamed y seguir pensando únicamente en aquello que le cuelga bajo la nariz.
Como si los mismos defectos humanos no aparecieran bajo distintos idiomas, distintas religiones y distintos colores de piel. Yo he viajado por el mundo y he conocido muchos pueblos, muchas razas y muchos colores de Pokémon... Por eso precisamente eso me ha permitido ver algo bastante incómodo: el proceso es extraordinariamente parecido en casi todas partes.
Aunque el fenómeno existe en todas las civilizaciones, es en Occidente donde alcanza su forma más sofisticada. Ya que allí; el Ario Eurocentrista que padece una particularidad reacción alérgica incapaz de ver el origen de esta. La cual le hace renegar constantemente de sí mismo para proclamarse un hombre universal.
El cual yo ejerzo como padrino en su bautizo y cuyo nombre es un título acorde a su casta Ario™, ese ser de raza cuya moral es sacrificarse por el bien de toda la humanidad. Un mensaje sorprendentemente parecido con el cristianismo, curiosas formas para justificar el ego pseudo-espiritual por el aplauso del extranjero.
Porque este Ario se permite darse aires de importancia y de falsa responsabilidad universal mientras claramente se descuidan las obligaciones más cercanas. Se ama a la humanidad y se desprecia al prójimo. Se llora por pueblos lejanos y se ignora al vecino. Se abraza al extranjero imaginario mientras se rechaza al hombre real que tenemos delante, por ser: Español, facha, hombre, judío, por europeo...
Pero quizás este texto no habla realmente del extranjero, habla de ti; hebreo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario